"COMO RESPONSABLE DE RECURSOS HUMANOS, DE USTED ESPERAMOS QUE MOTIVE Y HAGA PRODUCTIVO A NUESTRO PERSONAL"
¿Cuántas veces ha escuchado esta aseveración de boca de un Gerente o Director General? Es la cómoda postura semejante a "¿esa es la educación que te dan en la escuela?" cuando un padre tiene un hijo malcriado. Definitivamente la Dirección de la empresa es la que marca la cultura de la misma, y lo hace en cascada, es decir, si los directores son déspotas y tienen un estilo de liderazgo que estresa a sus mandos intermedios, los mandos intermedios o gerencias de primer nivel desahogarán el estrés con sus subordinados, quienes a su vez lo harán con los suyos, y finalmente quienes no tengan con quien desquitarse internamente, lo harán con los clientes, con los proveedores, haciendo como que trabajan, perderán compromiso con la empresa, etc. Entonces en Dirección se "dan cuenta" que no hay mucha motivación entre sus empleados, y que la productividad ha bajado, y que son pocos los que tienen la "camiseta puesta" y voltean a ver al responsable de Recursos Humanos y le preguntan ¿qué está pasando? Si el estilo de liderazgo de la Dirección, es de confianza para con sus mandos medios, de tener una comunicación cordial y cortés, y no humillan o exageran en sus llamadas de atención a sus mandos medios, es más fácil que estos repitan lo mismo con sus subordinados directos, y estos a su vez con los clientes, proveedores, demás compañeros, etc. Se sentirán a gusto al menos con el trato digno, y esto ayuda mucho a que sean más productivos y reducir la rotación, obviamente no por si solo, pero si es un factor muy importante que dará como resultado un mejor clima laboral. Por lo regular quien tiene una mala actitud consistentemente para con sus empleados, no se presta a recibir retroalimentación, y es común que el responsable de Recursos Humanos le "siga la corriente" y haga y ejecute planes tendientes a tratar de lograr motivar y mejorar la productividad, y no atreverse a comentar que el problema inicia en la misma Dirección de la empresa por temor a perder su trabajo. Obviamente las pláticas de motivación no tienen ningún efecto, cuando regresas a tu lugar de trabajo y todo sigue igual, el mismo mal trato y estrés, las mismas situaciones. La solución por lo regular es que contraten a un consultor externo que después de haber cobrado por hacer un "concienzudo estudio", le de a la Dirección retroalimentación de su conducta y como influye en el clima de su organización, así tiene que ser por lo regular para que lo acepten o capten (ya que cambien su actitud es otra cuestión), se los tiene que decir alguien de "afuera". ´De esta forma, personal de Recursos Humanos puede ir y venir en la empresa, así como la cantidad de maestros que puede tener un niño o adolescente en su vida, pero el responsable más influyente de la conducta de sus empleados como lo son los padres de sus hijos, es él o los Directores. Un buen responsable de Recursos Humanos si puede influir mucho de manera positiva, como un buen maestro, pero es mejor cuando el Director tiene la actitud adecuada y con trato digno.
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